     Actualidad | Noticias actualidad
actualidad | opinión | debate | entrevistas

   domingo, 03 de febrero de 2019

Por Fernández, Mateo - Fernández Rioja, José Luís - González, Lázaro - Jadraque, Tomás - Liébana, Alfredo - Martos, Fernando - Merino, Rafael- Pizarro, Isabel - Sánchez, Manuel - Solo de Zaldívar, Francisco -Tinas, Jorge - | Manifiesto del colectivo de militantes y simpatizantes del PSOE-M: ¡Ahora el Debate! | publicado el domingo, 03 de febrero de 2019

La suerte está echada, el bloque de derechas gobernará en Andalucía tras la retirada del apoyo mayoritario de los ciudadanos, no solo al PSOE sino a una izquierda que ha ido perdiendo la confianza de los votantes progresistas, año tras año, sin que nuestros últimos gobiernos hayan sabido darles las respuestas adecuadas, con la particularidad de que en estas elecciones han jugado además componentes no exclusivamente autonómicas, que han aupado de forma sorprendente a la extrema derecha

Los resultados de Andalucía merecen un análisis detallado y como ha dicho la Vicepresidenta recientemente, siempre debemos hacer uso de la "reflexión y sabiduría política". Sería, pues, una simplificación intolerable imputar tales resultados exclusivamente a los desaciertos del gobierno regional, sin tomar en consideración el nefasto efecto de la corrupción , que tanto penaliza a la opinión de la izquierda, el impacto directo de la inmigración en muchas áreas andaluzas, así como el efecto que ha tenido la situación en Cataluña, asuntos no suficientemente valorados y que posiblemente han movido a la abstención del votante de izquierdas , pero que desde luego han sido los motivos que han llevado a Vox a unos resultados tan inesperados como dignos de reflexión.

La evolución de la extrema derecha en España no había seguido hasta ahora un proceso paralelo al de otros países de Europa y su irrupción relevante en tan breve plazo de tiempo es mayoritariamente imputable al conflicto catalán ; como quiera que este no presenta vías claras de solución ,ni a corto ni a medio plazo, debemos introducirlo como una variable de importancia relevante en todos los análisis y a la hora de tomar decisiones políticas, si no queremos que su efecto sea tan negativo en las próximos compromisos electorales , como lo ha sido en Andalucía.

Parece evidente que la solución radical que presenta la derecha, con la aplicación inmediata del 155, no haría más que agravar el problema, por ello la política de diálogo que ha emprendido el Gobierno durante sus escasos meses de mandato, tras la moción de censura, puede considerarse como poco , razonable y parece haber conducido a una fractura, en el bloque independentista, separando a ERC de las posturas inamovibles de Puigdemont y su payaso en plaza, Torra, pero esta ruptura no se ha traducido aún en nada concluyente.

El Gobierno, en opinión de muchos de nuestros votantes e incluso militantes, está llegando a los límites aceptables en la búsqueda de un diálogo con quienes no quieren dialogar, sino imponer sus tesis y que cada día nos recuerdan que solo están dispuestos a hablar de referéndum de independencia en base al inexistente derecho a decidir, sin dejar de citar un día sí y otro también que la única sentencia de los Tribunales que aceptarán es la absolución, porque no hay delitos y que sin tal resultado nada cabe.

En el núcleo de este huracán el Gobierno presenta unos Presupuestos con las mayores políticas sociales desde la época Zapatero, coherente con los principios socialistas, y existiendo un significativo aumento de las pensiones, especialmente las más bajas, lo que en general representa líneas de indiscutible atractivo para cualquier votante progresista. No debe por tanto ser especialmente criticado en sus contenidos desde el Partido, aunque sí analizado en profundidad.

No obstante, sí hay que reparar en la posibilidad de que los PGE no sean aprobados, dada la escasez de apoyos con los que se cuenta, las razonables dudas que presenta el necesario apoyo de los independentistas, en razón de la imposibilidad de aceptar algunas de sus exigencias, así como la incertidumbre que hoy suscita la posición de Podemos. Quienes afirman que los apoyarán por miedo a un futuro gobierno de la derecha están olvidando los términos de irracionalidad en los que se mueve el "procés", de manera que el ascenso de la derecha en España es contabilizado por algunos de ellos como algo deseable para incrementar el porcentaje de población independentista, incrementar la tensión y agravar el problema. Cada día dan muestras de esa irracionalidad ante la oferta de elevar la inversión en Cataluña al 18% del total en los PGE, el Sr. Campuzano la considera irrelevante y afirma que sus reclamaciones no van por el dinero sino por las exigencias de siempre, es decir, por caminos que ni este ni ningún gobierno democrático pueden aceptar.

Como hemos afirmado, las vías de diálogo eran las únicas que debían abordarse y así lo está haciendo el Gobierno con la Generalitat, pero hasta límites que empiezan a poner en duda su credibilidad ante muchos ciudadanos, entre ellos la mayoria de la población catalana no independentista, con concesiones formales muy discutidas incluso dentro del Partido. Esta situación sí merece ser objeto de debate, pero no es el momento de las crisis internas, ni de las descalificaciones, tan habituales en la izquierda, que estamos viendo en otras fuerzas y que tanto nos pueden perjudicar.

Cuando se propugna abrir un debate no se trata de descalificar las acciones del Gobierno, por discutibles que hayan sido algunas de ellas, sino analizar qué alternativas se vislumbran, para poder explicar a los militantes y a los ciudadanos que nos observan las decisiones que podrían adoptarse en razón de la realidad a la que se enfrenta un Gobierno en franca minoría y un partido con grandes incertidumbres ante las próximas convocatorias electorales.

El Partido se enfrenta a una encrucijada muy crítica, para la organización y para el país que deseamos, con un ascenso de la extrema derecha, con un grave desafío al Estado en Cataluña y con la crisis de otros grupos de la izquierda que llevan a la fragmentación del voto, todo ello, como se ha visto en Andalucía solo favorece a la derecha.

Todos debemos apoyar a un Gobierno que basa sus propuestas en la igualdad, que quiere revitalizar la socialdemocracia en nuestro país y en Europa, pero hay que no distanciarse de la realidad y solo la aprobación de los PGE permitiría llevar adelante las transformaciones que se propugnan, para recuperar la credibilidad y revitalizar el Partido. Por tanto, la aprobación de los PGE es un paso imprescindible, pero el necesario apoyo de los partidos independentistas y como conseguirlo puede presentar grandes riesgos, que podrían ser superados si se mantiene el compromiso ante los ciudadanos de no traspasar ni un centímetro la legalidad constitucional.

Si por el contrario, la coincidencia de todo ello con el inicio de los procesos judiciales, que no se aventuran muy favorables para los inculpados, decantan finalmente la decisión de los independentistas en contra de los PGE, aún se hace más necesario el debate sobre la conveniencia, oportunidad y posibilidades de abordar unas elecciones, tomando como referencia la opinión reciente de algún miembro de la dirección federal, en otro contexto, pero de plena aplicación ahora:

"Los partidos están por encima de los intereses personales y en el PSOE todos estamos por debajo de las siglas para defender y salvaguardar el Partido"

Madrid 31 de enero de 2019

Firmado:

Fernández, Mateo
Fernández Rioja, José Luís
González, Lázaro
Jadraque, Tomás
Liébana, Alfredo
Martos, Fernando
Merino, Rafael
Pizarro, Isabel
Sánchez, Manuel
Solo de Zaldívar, Francisco
Tinas, Jorge


Manifiesto del colectivo de militantes y simpatizantes del PSOE-M: ¡Ahora el Debate!   

  



TAGS | ARTÍCULOS RELACIONADOS